La procesión

Romanos del Jueves Santo desfilan junto al monumento al Judío en 2017. FOTO: M.J. RAYA

La procesión del Jueves Santo por la noche tiene en sus inicios uno de sus elementos más emotivos durante la realización a los pies del castillo de Baena del abrazo de los apóstoles y el prendimiento de Jesús.  Tras la ofrenda de los atributos, la hermandad de San Pedro rememora el abrazo de los apóstoles, dramatizando uno de los actos más emotivos de la Pasión de Cristo. Uno a uno, los apóstoles muestran su amor hacia el vínculo, el Maestro, que les ha unido. El silencio de la multitud de personas que se concentran en la puerta del antiguo hospital de Nuestro Padre Jesús Nazareno y a las faldas del castillo se rompe cuando llega Judas para proceder a vender a Jesús del Prendimiento a los judíos, representado por el cuadrillero de los sayones. El auto sacramental recuperado de la riqueza protocolaria de la Semana Santa baenense, los grandes protagonistas de la celebración, los judíos, en esta ocasión coliblancos, asumen el protagonismo cuando se consuma la venta de Cristo al apresar raudos a Jesús.

La procesión de la Ilustre Archicofradía de Vera Cruz y Nuestro Padre Jesús del Prendimiento está encabezaba por la Centuria Romana, tras lo cual desfila la hermandad de Jesús del Prendimiento, titular de la cofradía, que nace en la primera mitad del siglo XVI. Sus cofrades visten capa y capirucho azules y túnica blanca. La imagen, realizada por Navas Parejo en 1939, es de vestir, con cabeza, pies y manos en madera.

La hermandad de los Apóstoles de San Pedro, recuperada en 1982, está integrada por hermanos que llevan túnica y capas de diferentes colores, además de rostrillo y peluca. Cada uno de los apóstoles portan distintos atributos. La imagen es de vestir, con cabeza, manos y pies en madera de talla policromada, realizada por Bordás Esojo en 1982. Asimismo, la hermandad incorpora también a las Virtudes y una hermandad de andas que porta a hombros la imagen de San Pedro.

A continuación desfila la hermandad de tambor ronco del Santísimo Cristo de la Humildad, más conocida popularmente como ‘Los Cebolletas’. Tras su desaparición en 1936, Pablo Lucena Arriero, su hermano mayor, la recupera en 1969 al donar la imagen, una talla realizada en pasta de madera en Olot, que fue restaurada en 2005 por Luis Torres Romero. Sus hermanos visten túnica verde y gorro de petaca blanco.

Después procesiona la hermandad de la Vera Cruz, reorganizada en 1998. Porta a hombros la imagen del Cristo de la Vera Cruz desde 2006 y también procesiona su antigua cruz realizada en madera de olivo en Castro del Río. Visten túnica grana y gorro blanco y sus hermanos portan cruces.

Junto a la hermandad de la Vera Cruz, la de San Juan es una de las últimas que se han recuperado en la Semana Santa baenense, concretamente en el año 1987, aunque su origen data de la época fundacional de la cofradía. La imagen es de vestir, con busto, manos y pies en madera y fue realizada por Miguel Arjona Navarro. Sus hermanos visten túnica verde y capirucho y capa blancos. El desfile procesional se cierra con la hermandad de María Santísima de la Esperanza de San Juan, cuyos orígenes se encuentran también en la época fundacional de la cofradía. La imagen, de vestir, es del siglo XVII y restaurada en 1940. Sus cofrades lucen túnica azul cielo y capirucho y capa blancos.

Autor galería: Carlos V. Bernal