Historia

Antigua fotografía del desfile de los judíos coliblancos en la procesión del Jueves Santo. ARCHIVO FAMILIA RUIZ

A pesar de ser la más antigua del desfile procesional baenense, su desarrollo ha ido paralelo a los momentos de duda sobre la celebración de la Semana Santa, pues, al ser sus orígenes humildes, siempre ha sufrido como ninguna otra cofradía los periodos de crisis.

Conocida en la antigüedad como la Cofradía de la Vera Cruz, fue fundada por los franciscanos, datándose la fecha más remota en 1551. La primera crisis de esta cofradía se produjo en el último tercio del siglo XVIII, lo que llevó a su suspensión aproximadamente en el año 1780. Manuel Horcas Gálvez   afirma que la participación popular en la Semana Santa se desborda en estas fechas, por lo que las autoridades se ven en la necesidad de intervenir.  Así, Horcas Gálvez explica que a principios del siglo XVIII esta cofradía celebraba grandes fiestas el 3 de mayo, con la participación de todo el pueblo. Entre estos fastos, los más importantes eran los de moros y cristianos. Era tal el volumen de personas que asistían a la celebración, que el Ayuntamiento tuvo que tomar serias medidas para garantizar el orden público. Así, en 1725 el corregidor de la villa dictó un bando en el que se limitaba algunas cuestiones en la festividad.  Sería ya en 1769 cuando Carlos III, por petición del obispo de Córdoba, ordena para evitar los abusos que no se celebre ninguna procesión de noche. Algunas de estas medidas, según Horcas Gálvez, pudieron provocar hacia 1780 la suspensión.

Hasta el año 1813 no se produjo la reestructuración de la cofradía, cuando el día 23 de marzo de este año varios baenenses solicitaron al obispo de Córdoba la licencia para reiniciar el desfile procesional con las imágenes de Nuestro Padre Jesús del Prendimiento, María Santísima de la Soledad, Cristo de la Humildad, San Juan y San Pedro.

Pero la historia, reincidente en sus errores, volvió a asestar un nuevo golpe a la cofradía en el año 1936, cuando todas las imágenes que procesionaban ardieron en la iglesia de Santa Marina en pleno inicio del conflicto civil, entre ellas la famosa de San Pedro en el paso del arrepentimiento, una de las mejores esculturas de la imaginería baenense que se atribuía a Juan de Mena, según algunos investigadores, y a Alonso Cano, según otros. Hasta los inicios de los años cuarenta no comenzaría a recuperarse la cofradía. Así, la elaboración de nuevas imágenes se fue realizando a medida que las condiciones económicas lo permitieron. 

 

La procesión