Patrimonio de la Humanidad

Judíos coliblancos, durante el Desfile de las Estaciones. FOTOGRAFÍA: ANTONIO GALISTEO

La Unesco declaró el 29 de noviembre LAS TAMBORADAS, REPIQUES RITUALES DE TAMBOR como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. En su sesión celebrada en Mauricio, la Unesco asegura que las tamboradas «son repiques rituales intensos, prolongados y acompasados de miles de tambores que redoblan repetidamente, tanto de día como de noche, en numerosos espacios públicos de pueblos y ciudades».

En esta declaración se incluyen 17 de municipios de cinco comunidades que todos los años «contribuyen a crear un ambiente sonoro, fascinante y cargado de emoción, que suscita en las comunidades sentimientos de identidad y comunión colectivas».

Asimismo, se señala que muchas tamboradas «forman parte de las celebraciones católicas de la Semana Santa y revisten una significación especial en función de los lugares, días y momentos en que se ejecutan«, generando un «respeto mutuo entre sus practicantes».

En su informe de aprobación se destaca también que las tamboradas han generado una artesanía propia, tanto en la fabricación de los instrumentos, como de las indumentarias, lo que propicia «una rica artesanía local en la que desempeñan un papel importante las familias».

Además, los miembros más experimentados de los grupos de tamboreros «se encargan de transmitir las prácticas y conocimientos correspondientes a los más bisoños, comunicándoles un fuerte sentimiento de pertenencia al grupo y de honda identificación con este ritual colectivo«.

Por último, señala que «su transmisión intergeneracional también se efectúa mediante la organización de tamboradas nacionales e infantiles, de concursos diversos y de talleres de aprendizaje del repique o de confección y bordado de indumentarias tradicionales».

Municipios declarados

 

Judíos colinegros el Domingo de Resurrección en Baena. FOTO: JOSÉ CARLOS PRIEGO