Artículo en la revista ‘El Nazareno’

Bella imagen del desfile de la procesión del Viernes Santo por la mañana por la calle Mesones.

Imágenes de nuestra Semana Santa

 FRANCISCO EXPÓSITO EXTREMERA

“Bar Los Mosquitos. La casa donde se reúnen los cuadrilleros de la cola negra. Calle Rosales, 1”. El anuncio aparecía en una de las últimas páginas del libro La semana santa de Baena, de Luis Roldán. Me llegó hace unos meses. Lo abro. El autor dedica el ejemplar “A Rafael Martín Guerra, amigo siempre: AMIGO. 30-VI-1966”. Una fotografía en la que un trabajador del campo mira a la cámara. Va montado en un borrico. Otros dos labriegos le preceden sobre sus asnos y un tercer animal va sin montura. Al fondo, una imagen de Baena. La estampa era la misma que veían los miles de emigrantes baenenses que regresaban en Semana Santa. Muy similar a la que vislumbraba cuando retornaba a Baena tras varios meses en Madrid. En la lejanía crecía el arraigo y surgía el recuerdo. Mi padre había sido hermano de la primera cuadrilla de la Virgen de los Dolores, con frontil y con capirote. Mis dos hermanos se incorporaron años después y yo entré en 1992. Hace ahora 25 años. Cualquiera que mirase el listado de hermanos de la Virgen observaba que aparecían familias completas. En 2002 estaba Luis Rojano y sus cuatro hijos, junto a José y Pedro García López, Caballicos. A estos se unían los Párraga, una familia de baenenses emigrados a Madrid. Antonio Párraga Contreras había ingresado en la Virgen de los Dolores en 1948, con lo que ha conocido tres cambios de indumentaria en la hermandad. Hoy es el hermano con mayor antigüedad. Después entraron sus hijos Rosario, Juan Antonio, Rafael y María Jesús, ya en 1995, junto a otros miembros de la familia que llegaron más tarde. O los Barea, con el padre de la familia, Vicente, al que después le secundaron sus hijos Vicente (que fue cuadrillero tras tomar el relevo de Leopoldo León) y Francisco Javier, y los hermanos Cruz, más conocidos como los Sonichi, que extendieron su vinculación a través de algunos de sus descendientes.

Hortelanos llegan a Baena, tras un día de trabajo. Imagen publicada en el libro ‘Semana Santa de Baena’, de Luis Roldán Doncel.

La Semana Santa ha sido siempre prolongación de la familia. La cuadrilla sufrió periodos de gran crisis. El campo dejó de dar trabajo y muchos baenenses emigraron. Los varales desaparecieron y la imagen de la Virgen de los Dolores procesionó durante varias décadas en una canastilla empujada por sus miembros. Tomar esa decisión fue muy difícil a finales de los sesenta.

De esos años es la imagen que estoy viendo ahora. Apareció en una revista con fotografías de la familia Ruiz y de otros baenenses. Está lloviznando. Multitud de personas en la calle Mesones, cerca de la calle Alta. Pasa la Virgen empujada por sus hermanos. Sobre las andas, unos cirios y varios capirotes de los hermanos. Las caras ya me son familiares. Al paso de la procesión, centenares de personas se marchan hacia el Paseo. La Semana Santa ha sido siempre el encuentro de los emigrantes con Baena, el vínculo permanente jamás olvidado. Surgía la tradición conservada desde hacía siglos.

Otra fotografía. Cristina García Rodero visitó Baena en 1976. Veo al Rey de los Judíos, junto a cuatro colinegros sentados en una mesa. Listos para tomarse el medio de vino. La mesa tiene varios platos de fiambres. De ese año también, otra de García Rodero. Inicio de la procesión de Jesús Nazareno por la calle Mesones, cuando el sentido del desfile era contrario. Manolillo el Gitano va vestido de Eva, con la serpiente en la mano. Un poco adelantado, el pequeño Isaac, de la mano de Abraham, y a la derecha se sitúa el Ángel.

Aquí reivindico el protagonismo esencial de la Agrupación de Cofradías, que debe velar por la conservación de esa historia única, por encima de personalismos que puedan cambiar rumbos en cuadrillas, hermandades o cofradías

Pasaba el tiempo. La juventud nacida en los últimos años del franquismo y primeros de la transición aportaron ideas y mucha ilusión cuando faltaban brazos. Recuerdo al cuadrillero Leopoldo mostrando sus dudas sobre la idea de llevar a hombros a la Virgen. Él había conocido la gran crisis por la que pasó la hermandad y la Semana Santa de Baena. El Viernes Santo de 1995 había un gran nerviosismo en la hermandad. Desaparecía la canastilla y se colocaron los nuevos varales. La Virgen, majestuosa sobre el trono de madera tallada en Priego y que fue adquirido por José Baena Rojano. Suponía una gran responsabilidad. Hasta que no finalizó la procesión no apareció la tranquilidad en la hermandad. Era posible.

Al año siguiente se modificó la indumentaria de la hermandad y en 2000 sonaron, por primera vez, las notas de la Agrupación Musical de Nuestra Señora de los Dolores. La evolución de la hermandad puede trasladarse a la Semana Santa de Baena. Atrás quedan periodos de crisis, de impulso, de dificultades, de dudas, pero, siempre, hay una continuidad que impide el derrumbamiento de la estructura. Somos herederos de una tradición única, de una religiosidad popular que se ha adaptado a los tiempos, pero que ha sabido mantener sus peculiaridades frente a los cantos sevillanizantes que surgen cada cierto tiempo y que mortifica la esencia. Siempre han existido intransigencias, apasionamientos o desconocimiento de nuestra historia. Aquí reivindico el protagonismo esencial de la Agrupación de Cofradías, que debe velar por la conservación de esa historia única, por encima de personalismos que puedan cambiar rumbos en cuadrillas, hermandades o cofradías.

Desfile de la Virgen de los Dolores, a su paso por la calle Alto. FOTO: MIGUEL PÁRRAGA

La última imagen es de 2017. La cofradía de Jesús Nazareno acordó unos horarios de desfile para este año. Hay poco descanso en el recorrido de la Virgen y se mira constantemente al reloj. Calle Llana. Un saetero trata de rezar cantando a la Virgen. Se da orden de reiniciar el recorrido. Se duda. El joven devoto calla. El tambor de la Agrupación Musical vuelve a marcar el paso. No solo hay que cumplir horarios, quizás habría que decidir si es el momento de adoptar decisiones estructurales en la organización de la estación de penitencia. La hermandad de la Virgen fue la que tardó menos de todas las que desfilaron detrás de los judíos desde San Francisco hasta el Paseo y fue la que invirtió menos tiempo en la cofradía desde el Paseo a San Francisco. En el informe publicado en la página web no aparece el tiempo de las hermandades que no portaban imágenes. Podemos abrir el debate. ¿Ocupan los judíos el lugar adecuado en la procesión? El crecimiento de las cuadrillas de judíos ha sido espectacular y eso influye en la duración del recorrido, pero quizás habría que valorar si sería conveniente cambiar su orden de incorporación y que fuera la hermandad que abriera procesión. Precisamente, ése es uno de los últimos valores de nuestra Semana Santa: el debate. Del diálogo surge la construcción y el mantenimiento de nuestra idiosincrasia.

Y la fe. Es la base de todo lo anterior. Nuestra Semana Santa no puede desviarse del camino. Aquí sobran los protagonismos, los pensamientos que tratan de afianzarse con debates en los que se ausenta la transparencia y el diálogo. La religiosidad popular se sustenta en la fe y en la devoción. Muchas veces se aleja de la razón.

 

Fallece Alfredo Osuna

admin

Entusiasta del aprendizaje permanente, soy doctor en Periodismo. Disfruto con la historia de la comunicación y el periodismo corporativo y las nuevas formas de comunicación. En mis ratos libres, investigo sobre Baena, pueblo en el que nací, y sus tradiciones.

5 comentarios en “Artículo en la revista ‘El Nazareno’”

  1. Estimado Paco:

    Enhorabuena por tu articulo, en el cual plasmas fielmente, el armazón en el cual se sustenta, nuestra, querida Hermandad (deberíamos dar un salto cuantitativo), ya que eso no es suficiente.

    Agradecerte la reseña a mi familia, y en especial a la figura de mi padre, gracias al cual amamos a nuestra imagen titular, he intentamos trabajar y poner nuestro granito de arena, siempre que se nos deja.

    Totalmente de acuerdo con tus reflexiones en cuanto a la estructura y desfile de nuestro acto penitencial, que espero que sea considerado, creo que la cofradía no le tiembla en pulso a la hora de tomar decisiones, por muy arraigadas que estén.

    Al igual que la figura de nuestra Agrupación de Cofradías, verdadero embajador y representante de nuestra Semana Santa.
    No quisiera terminar por felicitar a la cofradía, por la edición de la revista, un paso mas, después de la llegada de la web, algo tan demando por muchos Cofrades.

    Gracias por tu dedicación, un fuerte abrazo

    1. Muchas gracias, Juan Antonio.
      Hay que reconocer siempre a las familias y a todos los baenenses que han sido grandes valedores de muchas hermandades de nuestra Semana Santa. Gracias a ellos hemos heredado un patrimonio riquísimo.
      Un abrazo,
      Paco Expósito.

  2. Por cierto, un acierto la publicación del primer número de la revista de la cofradía de Jesús Nazareno. Enhorabuena a la directiva y a su director, José Roldán.

    1. Muchísimas gracias a ti Paco, por tu extraordinario artículo y por tu total dedicación para con tu pueblo y sus gentes.
      Contar contigo y con todos los demás colaboradores articulistas, ha sido un lujo, por ser un nutrido grupo que firmáis la élite de nuestro querido pueblo y un verdadero honor por vuestra condición humana.
      Muchas gracias de todo corazón.

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